(Epensa)Los orígenes del cristianismo
tiene como lugar a Pedro como cabeza de los apóstoles, la primera comunidad
cristiana. Jesús prometió a los apóstoles la venida del Espíritu Santo “Pentecostés”
a los apóstoles, quienes comenzaron a predicar, fue así que siguieron la
conversión de judíos, paganos, etc. Tras la caída de Jerusalén y la destrucción
del Templo en el año 70, se rompieron todos los lazos con el judaísmo. Ahí empezó
las intensas persecuciones a los cristianos, los que se diseminaron por el Imperio
Romano, comenzando a propagarse la buena nueva. A partir de entonces fue
esencial la integración de la nueva religión en el Imperio y en la sociedad
pagana. Se constituyó, un “canon” sobre el cual se basaría el cristianismo. Los
textos inspirados por el Espíritu Santo, que formaban parte de la tradición,
los Evangelios y las cartas apostólicas, admitidos por todos, hicieron posible
la creación de las Sagradas Escrituras hasta el año 180.
La estructura jerárquica de la
Iglesia se fue forzando con los primeros obispos, todos ellos bajo una cabeza
que era Pedro, y después de Clemente, en Roma, e Ignacio, en Antioquía, que
definió la Iglesia como “católica”, es decir, universal; del griego “katholikos”.
Bibliografía
Epensa. Gran
Historia Universal Larousse. Lima: Ojo.
Galván, A. P. (2006). Compendio de Historia Universal.
Lima: San Marcos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario