(Epensa)Los orígenes del cristianismo
tiene como lugar a Pedro como cabeza de los apóstoles, la primera comunidad
cristiana. Jesús prometió a los apóstoles la venida del Espíritu Santo “Pentecostés”
a los apóstoles, quienes comenzaron a predicar, fue así que siguieron la
conversión de judíos, paganos, etc. Tras la caída de Jerusalén y la destrucción
del Templo en el año 70, se rompieron todos los lazos con el judaísmo. Ahí empezó
las intensas persecuciones a los cristianos, los que se diseminaron por el Imperio
Romano, comenzando a propagarse la buena nueva. A partir de entonces fue
esencial la integración de la nueva religión en el Imperio y en la sociedad
pagana. Se constituyó, un “canon” sobre el cual se basaría el cristianismo. Los
textos inspirados por el Espíritu Santo, que formaban parte de la tradición,
los Evangelios y las cartas apostólicas, admitidos por todos, hicieron posible
la creación de las Sagradas Escrituras hasta el año 180.
La estructura jerárquica de la
Iglesia se fue forzando con los primeros obispos, todos ellos bajo una cabeza
que era Pedro, y después de Clemente, en Roma, e Ignacio, en Antioquía, que
definió la Iglesia como “católica”, es decir, universal; del griego “katholikos”.
Bibliografía
Epensa. Gran
Historia Universal Larousse. Lima: Ojo.
Galván, A. P. (2006). Compendio de Historia Universal.
Lima: San Marcos.
(Galván, 2006)Jesús escandalizó a
la opinión oficial, cuando comparo su cuerpo con el templo y predijo su destrucción
y que lo reconstruiría en tan solo 3 días. Además expulsó a los mercaderes del
templo, considerando que el templo es un lugar de oración y no de mercancía,
fue esto una de las causas que hizo que los opositores quisieran eliminarlo,
pero la verdadera razón fue que llamó tanto la atención del pueblo, ya que lo
aclamaba, la ayuda fundamental de todo esto fue Judas Iscariote quien lo vendió
por unas cuantas monedas de oro. Fue así que se le condenó por blasfemia: “Sí,
tú lo dices soy el Hijo de Dios”; ser Hijo de Dios fue la causa de su condena y
su muerte. Jesús murió en la cruz, sin ser el malo de la película, él aceptó su
culpa; he ahí daría la suprema muestra de amor, dar la vida por los hombres,
para el perdón de los pecados y la salvación eterna de la humanidad. Así entonces
al tercer día Jesús había resucitado entre los muertos. Su resurrección fue la
suprema prueba de que él no era un simple profeta, acontecimiento que
fundamenta su divinidad, y por ende el nacimiento de la Iglesia; Jesús se convirtió
en el “primer nacido de entre los muertos”.
Resurrección de Jesucristo
Muertes de Jesús
Bibliografía
Epensa. Gran Historia Universal Larousse. Lima: Ojo. Galván, A. P. (2006). Compendio de Historia Universal. Lima: San Marcos.
Sus enseñanzas fueron muy amplias,
se puede simplificar primordialmente en el anuncio de la llegada del Reino de
Dios, compartía con los demás, la necesidad de la conversión del espíritu del
hombre, para así llegar al Reino de Dios y llegar a la Salvación, todo esto
gira en torno de los mandamientos de Amor: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu
corazón, con toda tu mente, con todas tus fuerzas, y amarás al Prójimo como a
ti mismo”. También uso el método de usar parábolas y las muy ya conocidas bienaventuranzas.
Su Divinidad se manifestó claramente cuando expulsó a los demonios y sano a los
enfermos, y resucitó a los muertos. El sentido profundo de su misión, es cumplir
la voluntad de su Padre, él es su enviado y vino al mundo a realizar la
voluntad de su Padre. Jesús se mantuvo al margen de las implicancias políticas del
mesianismo y prefirió usar el título de “Hijo del hombre”, insistía en el valor
del arrepentimiento y dela humildad como medio de salvación para los hombres. Tuvo
una especial estima por los desposeídos y afligidos, enfermos y marginados;
ellos son los predilectos de Dios pues sus corazones están abiertos a acoger su
reino. Las bienaventuranzas son un resumen de su vida y enseñanzas,
constituyendo para los cristianos su estilo de vida evangélico. Anuncio anticipadamente
su muerte y resurrección como camino de entrega, de amor sin límites y de salvación
para la humanidad.
El Buen Samaritano
El Hijo Pródigo
Bibliografía
Epensa. Gran Historia Universal Larousse. Lima: Ojo. Galván, A. P. (2006). Compendio de Historia Universal. Lima: San Marcos.
Como muchos otros judíos, Jesús salió
de su pueblo natal, y se dirigió a encontrar a su primo Juan Bautista, quien
como él, predicaba el arrepentimiento y la conversión. Fue así que Jesús se
bautizó con su primo en el río Jordán, y desde ese momento se confirmó la misión
profética de Jesús. Después de 40 días y 40 noches de ayuno y oración en el
desierto, tentado por el demonio, Jesús inició su predicación, llamando a los
12 apóstoles, quienes le seguían a todas partes. Jesús predicó sobre todo en
medios urbanos, todo comenzó en las sinagogas de Galilea, allí anunciaba la
buena noticia del Reino y realizaba numerosos milagros, Jesús contó con muchos
simpatizantes, la mayoría mujeres que contribuyeron en su misión y le
acompañaron adonde fuera.
Jesús cura a un ciego
Bodas de Cana
Bibliografía
Epensa. Gran Historia Universal Larousse. Lima: Ojo. Galván, A. P. (2006). Compendio de Historia Universal. Lima: San Marcos.
Según la Biblia, Jesús de Nazaret nació
en Belén, Palestina, en tiempos del rey Herodes, esta señala que María su madre
recibió el mensaje por medio del arcángel Gabriel para anunciarle los misterios
de Encarnación, luego de tal suceso dio a luz al Mesías: Jesucristo vino a salvar
a la humanidad y restablecer la comunión con Dios y la de los hombres entre sí.
María recibe la naturaleza humana y del Espíritu Santo le viene su Divinidad. Jesús
recibió el honor de 3 reyes magos: Melchor, Gaspar y Baltasar, quienes le
ofrecieron presentes: mirra, incienso y oro. Pero Herodes quien quiso evitar la
venida del Salvador ordeno matar a todos los niños recién nacidos. José, esposo
de María, huyó a Egipto, advertido por un sueño, huyó la Sagrada Familia y se
quedaron ahí para luego regresar a Nazaret de Galilea, donde Jesús vivió hasta
los 30 años.
Bibliografía
Epensa. Gran Historia Universal Larousse. Lima: Ojo. Galván, A. P. (2006). Compendio de Historia Universal. Lima: San Marcos.